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Entrevista Itziar García Zubiri (Premio NIFF Gente Maja 8ª edición)

 

1. El arte de la producción.

 

La dirección de producción es el motor que hace posible la magia del cine, coordinando equipos, recursos y resolviendo mil imprevistos diarios. Tras tu nominación al Goya a la Mejor Dirección de Producción en la 40.ª edición, ¿cómo explicarías a quienes están fuera de la industria qué hace vibrar a alguien que se dedica a hacer realidad la visión de una película?

 

No sé si comprendo bien la pregunta. Si voy a qué me hace vibrar, de inicio, tendría que hablar de cosas nada profesionales como acercarse al mar, cantar y bailar, cosas que nunca hay que dejar de hacer para mantenerte con vida, y en una segunda mirada un poco más profesional, hablaría de momentos como la fase de desarrollo en la que todo está por construir, las conversaciones útiles y gustosas con cualquier persona del equipo en cualquier momento del proceso, el disfrute en soledad de desglosar un guion y dibujar un presupuesto, un equipo y un calendario. La verdad es que en todo el proceso de producción la vibración está más que asegurada, pero sobre todo en forma de temblequeo por el miedo que da, siempre aunque no se reconozca a veces, el inicio de algo nuevo y el pensar en la posibilidad de perder la capacidad de sostener, lo que está en tu mano, en el camino. Así como ese final tan expuesto, el estreno de lo construido, que pasa a ser parte de algo superior e incontrolable.

 

Yo siento el trabajo de la Dirección de Producción como un hilo que atraviesa cada elemento de la película, un hilo sutil pero firme, que ha de sujetar, pero no ahogar; que ha de intentar que permanezca unido cada elemento, sin dejar nada fuera, y atendiendo cada parte de la misma manera, con el mismo peso. Y quizás el éxito de la Dirección de Producción reside en un equilibrio entre la invisibilidad y la presencia firme (como cualquier buen zurcido) en el día a día de una producción.

 

Volviendo a la vibración, a la apertura al público de un proyecto, y siguiendo con ese hilo: me gusta ese momento en el que por primera vez veo, en pantalla grande, todos los créditos de una película, y de pies a cabeza me recorre un cosquilleo, incluso un tipo de vértigo por el reflejo de todo el trabajo realizado, recogido en esos pocos minutos finales, previos a que se enciendan las luces. Solo ahí me permito el espacio y el tiempo (poquito) para el reconocimiento personal.

 

2. El valor de ser "Gente Maja" en el cine.

 

El NIFF te concede este año el galardón "Gente Maja", un reconocimiento que va más allá de la excelencia técnica para premiar la calidad humana, el buen trato y el trabajo en equipo. En un sector tan exigente e intenso como el audiovisual, ¿cuán importante es cuidar el factor humano y generar entornos de rodaje sanos y empáticos?

 

Para mí quizás es lo más importante. Siendo el cine un Arte colaborativo como pocos, donde se cruzan muchísimas personas diferentes, que quieren aportar desde lo mejor de sí mismas, desde su conocimiento y su saber hacer, se convierte en fundamental el cuidado de cada persona, facilitándoles un espacio donde poder trabajar de la manera más cómoda (dentro de las diferentes condiciones que exige la naturaleza de cada proyecto), favoreciendo un entorno en el que cada cual sienta la confianza de poder aportar, hablar, pedir lo que necesita, y las herramientas que le son útiles para poder hacer el trabajo de la mejor manera posible, con el único objetivo común de crear una obra de calidad. En este entorno se asimilan y afrontan mejor también los contratiempos, los límites necesarios y los “no” que a veces nos vemos obligados a pronunciar desde la Dirección de Producción. 

No quiero decir con esto que no crea que he de cuidar y atender con suma pulcritud los otros elementos clave que están en mi mano (a ver si me van a dejar de contratar por maja :) por el rol que asumo, como el tiempo/calendario y el dinero/presupuesto, por supuesto. Pero incluso siento que cuidando lo anterior, también estás favoreciendo el llegar bien en plazos y coste, sin grietas y fugas de energía en el equipo, y con una mayor conciencia sobre el cuidado de los recursos económicos del proyecto. Porque también quiero aclarar, por si acaso hay dudas, que el cuidado y la empatía no tienen por qué estar ligados con pagar más o dar más comodidades materiales al equipo.

Soberbia y diferencias lógicas aparte, siempre me gusta ver mi papel en cada proyecto como el papel de una madre en una familia o el de una terapeuta que acompaña tu proceso evolutivo personal. Por esa disposición atenta a lo que se pueda necesitar, colocándote un poquito en la distancia, sin atosigar, y recordando de vez en cuando “para qué hemos venido”, poniendo luz a los diferentes caminos posibles hacia ese resultado satisfactorio. Y siempre con lo más importante que puedes dar para que algo crezca: confianza absoluta. Creo que poco a poco se va perdiendo el mito de que Producción son solo “los del dinero”. O al menos es lo que yo siento, o quizás la única manera en la que yo sé hacer lo que hago.

3. Navarra como plató y cantera.

Como profesional con una trayectoria sólida y pegada a nuestra tierra, has vivido en primera persona el crecimiento de Navarra como espacio de rodajes y creación. ¿En qué punto crees que se encuentra la industria navarra y qué distingue a nuestra comunidad?

 

Lo que creo que distingue a Navarra, más allá de la óptima y consolidada colaboración público/privada, son dos cosas muy escuchadas y muy verdaderas:

- Que tenemos escenarios muy variados a pocos kilómetros unos de otros, y que es una de las comunidades autónomas del Norte del Estado que mejor está conectada con Madrid y Barcelona.

- Por otro lado, que tenemos una historia de acogida y adaptación, convivencia entre diferentes y de anfitriones de lo que viene, que la convierte en un espacio amable y fértil tanto para construir desde aquí como para acompañar a lo que viene “de fuera”.

 

En cuanto al punto en el que está, me es difícil describirlo. Ha habido tiempos mejores y también peores. Siento que falta un empujón para que el sector arraigado acabe de explotar, y que talento y profesionales puedan seguir camino por aquí. Ese empujón puede venir en forma de televisión pública con suficiente fuerza como para convertirse en motor de la Industria, como en otras comunidades, en forma de ayudas o incentivaciones a las coproducciones minoritarias que permitan formar parte de obras con potencial de éxito e internacionalización, en forma de ayudas constantes, fuertes y diversas a la fase de desarrollo de contenido audiovisual, o simplemente, por qué no, del arranque de alguna productora que, acomodada en “lo de siempre”, decida dar el salto a aportar o promover un proyecto que hasta ahora no se haya atrevido a materializar. Porque a veces lo único que hace falta es vencer ese miedo que comentaba antes al “inicio de algo nuevo” y el temblor que lo acompaña.

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4. El reconocimiento de la profesión.

A menudo la cara más visible del cine la tienen la dirección y el reparto, pero hitos como tu nominación a los Goya ayudan a poner en el mapa el trabajo técnico e indispensable de producción. ¿Sientes que poco a poco el público y la industria están aprendiendo a valorar la complejidad organizativa que hay detrás de cada fotograma?

No sé si a valorarlo pero sí a comprender que hay algo más, más allá de Dirección y Elenco, y a tener curiosidad sobre ello, en lo que al público general respecta. No sé la cantidad de personas de mi entorno, más o menos cercanas, que a partir de mi nominación me preguntaron: ¿qué hace realmente una Directora de Producción? Y que se acercaron a la gala de los Goya por primera vez en su vida, y fueron conscientes de todas las categorías. El grueso de gente no se queda a ver los créditos de una peli. Se puede tener una idea de que hay mucha gente que hace cosas en una producción, pero creo que este tipo de galardones dan muestra de una parte de lo que está detrás.

En cuanto a la Industria, la conciencia ha estado siempre. Solo que, a mi modo de ver, hay quien está en la Dirección o delante de cámara y valora, agradece y respeta el trabajo del resto de departamentos, conscientes de que sin la suma de cada aportación no habría obra, y quienes no son tan conscientes de ello o no son capaces de apreciarlo tanto, y sienten que el éxito de la película está solo en su mano (no sé si tanto el posible fracaso). Pero ciertamente, he de decir que yo soy incapaz de ponerme delante de una cámara, admiro a actores y actrices, y la dirección bien ejecutada me parece un trabajo de titanes, por lo que valoro muchísimo la labor de ambas partes reconocidas, y es un reconocimiento y visibilidad más que merecidas.

5. Valores sociales desde las bases del proyecto.

 

El NIFF es un festival donde prima el compromiso social y humano. Desde la perspectiva de producción, ¿de qué manera se puede apostar también por la sostenibilidad, la diversidad y el impacto positivo en el territorio durante la preparación y desarrollo de un rodaje?

Creo que parte de invitar a hacer lo mismo que haces en tu día a día en tu intimidad y proyectos personales. Intentar tratar a la gente como te gusta que te traten a ti; intentar trasladar tus necesidades para llegar a un objetivo sin pisar demasiado las parcelas de los demás; aceptar y valorar a cada un@ con sus cadaunadas; hablar y escuchar en la misma medida; poner los límites cuando son necesarios para no malgastar tu presupuesto, tu tiempo o energía en algo sin sentido; consumir cosas de Km0 en la mayor medida posible; cuidar cualquier lugar al que vas como si fuera tu casa; recoger lo que usas y tirar tu basura donde toca; caminar, ir en bici, o usar el transporte público siempre que puedas y la jornada lo permita, antes de coger tu coche. 

Creo que son cosas bastante básicas, de sentido común, humano y cívico, que cualquiera puede poner en marcha. El impacto positivo es más sencillo y está más en la mano de cada cual, de lo que podemos creer. Suena a topicazo, a la par de naif y antropocentrista, pero yo tengo claro que el CAMBIO (de una situación, en una relación, un trabajo, el Mundo…) puede empezar en una misma. En una mínima conciencia seguida de un mínimo movimiento. Y luego van el resto de fichas.

6. Un mensaje con espíritu NIFF.

 

Para cerrar: si tuvieras que lanzar una recomendación o unas palabras a quienes se reunirán en Pamplona en la 8ª edición del NIFF —especialmente a las nuevas generaciones que sueñan con dedicarse a la producción—, ¿qué consejo o reflexión te gustaría compartir?

Si sueñas con dedicarte a la Producción, estás de suerte. No somos muchas, con vocación, y no te faltará trabajo si no tiras la toalla en el camino. Falta gente con interés en la logística y en este rol de cuidados. Créeme, la producción es más creativa de lo que puede parecer a simple vista, por lo que confía en que no solo vas a estar haciendo cuentas, cortando calles y buscando restaurantes. Que también, y te hartará, pero si te das tiempo irás poniendo muchas cosas en la otra bandeja para equilibrar la balanza.

Prueba, ábrete a aprender todo lo que puedas, intenta entender a todos los departamentos, dedicando tiempo incluso a formarte en ellos. En mi opinión, la persona de producción más completa es la que comprende los procesos, los valora en su complejidad y se interesa por sus necesidades reales, para poder discernir entre lo prescindible y lo importante. Lánzate, confía en ti y en el poder del trabajo en equipo, e intenta disfrutar en el camino, aun con miedo y cansancio.

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